Cinco nuevas cervezas artesanas que deberías probar

Cinco nuevas cervezas artesanas que deberías probar

Golden Mile, elaborada en La Catarina Craft (Marbella)

La Catarina Craft es un brewpub situado en Marbella, que desde el verano del año pasado ha cumplido su sueño de ofrecer productos artesanos de primera calidad. Alcanzaron su propósito a través de una selección de las mejores cervezas artesanas de España y de todo el mundo. Ahora, un año después, siguen trabajando en su ilusión: han empezado a producir cerveza artesana de elaboración propia.

La Golden Mile es una de sus primeras creaciones. Se trata de una Blond Ale, una cerveza rubia con poco amargor, tirando a dulce y con un toque cítrico. Su carbonatación es entre media y baja. Para realizarla, La Catarina Craft ha usado dos tipos de maltas, la Pilsner y la Carapils, y tres tipos de lúpulos, el Hersbrucker, el Saaz y el Perle. El producto final tiene un volumen alcohólico del 5,1%, un color (EBC) de 5,4 y 15 IBUs. Además, los mismos elaboradores nos recomiendan tomarla entre 2 y 6ºC.

El local de La Catarina Craft

Sierra Blanca, elaborada en La Catarina Craft (Marbella)

Esta cerveza es la otra creación de La Catarina Craft. Es una cerveza de trigo, con aroma herbal y especies (en concreto, pimienta). Los brewers de La Catarina la categorizan como Dry Hopped American Wheat. En su elaboración han intervenido maltas de trigo y Pilsners y el lúpulo Chinook, dando como resultado una cerveza con 18,6 IBUs, un 5,3% de volumen alcohólico y un color de 5,8. También se recomienda que se tome entre 2 y 6ºC.

Triple Belga, elaborada en Fábrica Maravillas (Madrid)

El frío se está apoderando poco a poco de España, y Fábrica Maravillas (FM) es plenamente conciente de ello. Este brewpub, situado en el corazón de Madrid y en marcha con nuestro sistema de elaboración de cerveza SlowBeer, no da abasto. Ahora nos sorprende con una Triple Belga, una cerveza elaborada con varias maltas (Pilsen, Múnich, Trigo y Caramel light) y lúpulos (Fuggle, Saaz y Willamete), así como algunos ingredientes adicionales: piel de naranja dulce, piel de limón, clavo y anís estrellado. Todo ello tiene una función; tal y como dicen en FM, esta cerveza sirve para “calentarnos en las frías noches de otoño”. Y no lo dicen en vano, pues la cerveza tiene un 8,8% de volumen alcohólico. Sin embargo, la alta graduación apenas se percibe, pues se trata de una Triple Belga muy equilibrada.

Además, también encaja con la temporada otoñal e invernal por su carácter maltoso y su sabor muy especiado. Ello, junto con un aroma cítrico y a clavo muy característico, nos da muchas ganas de probarla…. ¡Habrá que acercarnos a Madrid!

Fotografía: Fábrica Maravillas


CPA (Cántabra Pale Ale), elaborada en Portus Blendium Beers (Cantabria)

Portus Blendium Beers es una microcervecera cántabra que elabora con SlowBeer y que ya lleva un tiempo en esta aventura que es la cerveza artesana. Cuentan ya con una selecta gama de cervezas, todas caracterizadas por la doble fermentación en botella. Ahora añaden a su abanico su nueva creación ale: la Cántabra Pale Ale (CPA), una APA clara, con un 6,6% de volumen alcohólico y una buena dosis de amargor (bien combinada con las maltas caramelizadas). Según sus elaboradores cántabros, la CPA es un homenaje a la verde tierra donde viven, repleta de prados y vacas. Recomiendan tomarla a una temperatura entre 8 y 12ºC.

Fotografía: Portus Blendium Beers 

Sarmiento, elaborada en Torquemada (Palencia)

Torquemada es una microcervecera de Castilla y León con una trayectoria en el mundo de la cerveza artesana que se remonta a 2012, cuando después de un viaje a Praga, los impulsores del negocio se aficionaron a nuestro fermentado favorito. Tras dos años en el sector, Torquemada dispone de un amplio abanico de cervezas artesanas, como la Catalina (una rubia Pils ligeramente amarga y con aromas a cereal) o la Fray Tomás (una negra madurada con roble francés durante una semana).

Ahora vuelven con su Sarmiento, una amber ale ahumada de 7 grados. Se trata de una cerveza estacional, que ya se elaboró por primera vez en 2012, y que ahora vuelve a producirse hasta agotar las existencias. Se cataloga como cerveza de Navidad y, según los elaboradores, “es una cerveza compleja, que va modificando sus sabores con el paso de los tragos”. A medida que se calienta la cerveza, los aromas ahumados, maltosos y terrosos van adquiriendo protagonismo. En cuanto al lúpulo, éste no tiene una presencia muy destacada. 

Foto: Web Torquemada