Impulso final a la campaña contra el glifosato: Firma por una agricultura sostenible, que no dependa de sustancias perjudiciales para la salud

Únete a la campaña contra el glifosato: La lucha por una agricultura que no dependa de sustancias perjudiciales para la salud

Clica aquí para firmar la petición We Move Europe (Tenemos hasta este lunes, 7 de marzo, para hacer presión; ese día la Comisión Europea anunciará su decisión respeto al uso del glifosato) 


El glifosato es el químico principal del herbicida más popular del mundo; está presente en parques, cultivos y alimentos.

Recientemente, un estudio del Instituto Medioambiental de Múnich ha analizado la presencia de glifosato en más de 10 marcas alemanas de cerveza (entre ellas, las archiconocidas Beck’s, Paulaner y Franziskaner) y ha revelado que se han encontrado valores superiores en un 300% al máximo permitido en el agua (0,1 microgramos).

En 2015, además, la OMS avisó que este compuesto químico es “probablemente cancerígeno para el ser humano”.

Un estudio reciente del Instituto Medioambiental de Múnich ha vuelto a poner sobre la mesa el debate del uso del glifosato, el herbicida más vendido del mundo y el producto que genera más ingresos a su desarrollador: Monsanto.

Asimismo, ha vuelto a poner el punto de mira en la Comisión Europea (CE), que tiene pendiente aprobar próximamente el uso del glifosato.

Aún no se sabe qué pasará, pero ya hemos conseguido una primera victoria. La CE, que tenía que renovar el pasado 8 de marzo la autorización del glifosato para los próximos 15 años, ha pospuesto su decisión hasta abril.

Eso ha sido gracias a los miles de firmas que varias entidades europeas presentaron al Ministerio de Agricultura el día anterior. Entre ellas, la asociación transeuropea We Move.EU presentó un total de más de 180.000 firmas.

A través del Instituto de la Cerveza Artesana, nosotros también hemos puesto nuestro granito de arena con la potenciación de la recogida de firmas de We Move.EU. 

Asímismo, te animamos a que, si aún no has firmado, lo hagas ahora mismo:

Firma la petición We Move Europe

Piensa que la presión ciudadana aún es necesaria: en abril se tomará la decisión final.

Además, la CE seguramente se verá presionada por Monsanto y por la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA). Esta agencia publicó a finales de año un informe donde aludía a la improbabilidad de que el compuesto químico fuera una “amenaza carcinógena para los seres humanos”. Y la EFSA depende directamente de la Comisión.

Las conclusiones a las que llegó la EFSA topaban y siguen topando con varios estudios y demandas por parte de organizaciones ecologistas. Además, principalmente se contrapone a la resolución del informe de la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, que depende de la Organización Mundial de la Salud - OMS), en el que clasificaba el glifosato como un “agente probablemente cancerígeno para el ser humano”.

Por lo tanto, está en nuestras manos hacer la máxima presión posible a las autoridades europeas y nacionales para que de una vez por todas dejen de perjudicar a la salud de los ciudadanos a costa de favorecer las relaciones comerciales con Monsanto (y el resto de multinacionales que comercializan pesticidas).

Es ahora que tenemos la oportunidad de que las autoridades europeas y españolas adquieran el compromiso de frenar la utilización del glifosato, y de que den su apoyo a un modelo de agricultura ecológica.

Si no luchamos en este preciso momento, perderemos la oportunidad de lograr una agricultura que no dependa de sustancias peligrosas, respecte la salud de las personas y el medio ambiente y nos provea de alimentos sanos para todos y cada uno de nosotros.

Además, en reafirmación a nuestro compromiso con la sostenibilidad medioambiental y el aprovechamiento de los recursos locales en la medida de lo posible, hemos acordado con We Move Europe trabajar en colaboración para futuras campañas.

De esta forma, desde el Instituto de la Cerveza Artesana potenciaremos y daremos voz a más iniciativas que nos permitan avanzar en la sostenibilidad. Ésta es la primera de ellas.  

 

Más información sobre el glifosato

El glifosato es un herbicida “total”, es decir, que aniquila hierbas y arbustos de forma no selectiva. Es, además, el más usado en todo el mundo, y sus preparados se venden bajo diversos nombres. El más vendido es el conocido como RoundUp, comercializado por Monsanto.

En agricultura, se usa de forma agresiva en asociación con los cultivos transgénicos. Monsanto, entre otras multinacionales, distribuye semillas modificadas genéticamente y que son inmunes al glifosato. De esta forma, los agricultores pueden rociar el pesticida sin perjudicar el cultivo.

¿Está permitido?

La concienciación de la peligrosidad de este pesticida está cada vez más extendida, aunque por el momento la Unión Europea solo da unas directrices generales y otorga la responsabilidad de su uso a los estados miembros.

Directiva Marco de la UE para un uso sostenible de los plaguicidas (Directiva 2009/128/CE): “Los Estados miembros […] velarán porque se reduzca o prohíba el uso de plaguicidas en las siguientes zonas específicas: a lo largo de carreteras […], en los espacios utilizados por el público en general, o por grupos vulnerables, como los parques, jardines públicos, campos de deportes y áreas de recreo, recintos escolares, espacios cercanos a los centros de asistencia sanitaria […].

Actualmente, algunos países como Francia ya han limitado su venta al público. En España, también hay varias localidades que han eliminado su uso y han favorecido otras alternativas verdes. El Ayuntamiento de Barcelona también ha aprobado que en el plazo de un año erradicará la utilización del glifosato por su sospecha de toxicidad.

 

Partners comprometidos con la agricultura ecológica y sostenible

Las conclusiones del análisis del Munich Enviromental Institute ha sacudido el mercado cervecero alemán. Por esa razón, nuestro partner Bestmalz ha publicado un comunicado donde recuerda que el glifosato es ilegal en las zonas dónde cultiva sus distintos tipos de malta. De esta forma demuestra que sus productos no tienen ninguna relación con las marcas perjudicadas por el estudio del instituto de Múnich.

Asimismo, nuestro partner y proveedor de lúpulos YCH Hops también realiza análisis periódicos para no perjudicar a la salud de los consumidores finales de la cerveza y ajustarse a la legislación de seguridad alimentaria. 


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