Cervezas de otoño

Cervezas de otoño

Estamos en otoño y, mientras las hojas caen, la cerveza también cambia. Aunque es verdad que podemos seguir elaborando nuestras cervezas de siempre, también podemos fabricar una de nueva que vaya acorde con los sabores y aromas del otoño. Pero, ¿Cómo debería ser esta cerveza otoñal? El BJCP (Beer Judge Certificate Program) nos lo explica. 

Cervezas de otoño

Conocidas en inglés como Autumn Seasonal Beers, las cervezas de otoño recuerdan a esta estación del año y, por lo tanto, incluyen ingredientes como la calabaza u otros tipos de especies.

Aroma

En las cervezas otoñales hay una gran variedad de aromas posibles, aunque en general predominan los de la calabaza o de los ñames. En realidad, cualquier combinación de aromas que sugiera el otoño es bienvenida. Normalmente la base de la cerveza tiene un perfil maltoso que se equilibra con la presencia de hierbas aromáticas y especias, entre otros ingredientes especiales. Además, adjuntos como la miel, la molasa, el azúcar o el sirope de maple pueden también dejar un rastro. El aroma a lúpulo, en cambio, es entre sutil e inexistente, a veces con un perfil especiado. Sí que se pueden encontrar en algunas Seasonal Beers el aroma alcohol, aunque tiene que ser de forma bastante moderada.  

A pesar de todos estos olores, el aroma general de la cerveza tiene que ser equilibrado, armonioso y complejo, de modo que invite a seguir tomándola.

Apariencia

Las cervezas otoñales suelen tener un color que difiere entre el ambarino y el marrón cobrizo, aunque aquellas que contengan calazas pueden presentar una tonalidad distinta, con notas anaranjadas. En general también suelen ser cristalinas, aunque las versiones más oscuras pueden ser prácticamente opacas.

Sabor

El sabor puede variar mucho entre una Autumn Seasonal Beer y otra. En este estilo el cervecero tiene rienda suelta para desarrollar su creatividad, siempre y cuando el producto final sea equilibrado y un tanto especiado. Además, tanto las especias como los añadidos tienen que apoyar el perfil de la cerveza, siempre mezclándose con ella sin transmitir un sabor demasiado potente.

Entre los sabores que más predominan, es frecuente encontrarnos con sabores originados por la malta, a menudo dulzones, como el caramelo, el tostado, la galleta o la nuez. Asimismo, también son bienvenidos sabores a corteza de pan o a pastel horneado. De forma opcional, encontraremos sabores de fermentados como la miel, el azúcar moreno o la molasa. Como vemos, hay un amplio abanico de ingredientes. Sin embargo, todos ellos tienen que equilibrar el carácter de la cerveza, sin ser predominantes ni eliminar los otros sabores.

El amargor y el sabor del lúpulo normalmente no son muy potentes, pues se busca que no interfieran con las especies y los ingredientes especiales. El final del trago, por su parte, es pleno, a menudo con cierto sabor a alcohol y sin las características de la malta tostada.

Sensación en boca

Las cervezas de otoño suelen ser cervezas con bastante cuerpo y una carbonatación entre baja y moderadamente alta.  Además, también pueden transmitir una sensación cálida, debido al contenido alcohólico, que no hace falta que sea muy elevado.

Impresión general

Del ambarino al cobrizo, esta cerveza especiada a menudo tiene un cuerpo rico, junto con un final ligeramente cálido que va de maravilla en los días fríos de otoño.

Comentarios

El equilibrio es la clave para presentar a una buena cerveza otoñal. Los ingredientes añadidos complementan a la cerveza base, siempre sin apaciguar los otros aromas y sabores de la cerveza. Cualquier especie, hierba o fermentado que se añada tiene que tener su pequeño protagonismo, aunque no es necesario que se puedan identificar de forma individual. Es decir, que la cerveza se considera especiada, pero sin sabores tan predominantes como para que se conviertan en el centro de atención.

Ingredientes comunes

Se requieren verduras como la calabaza, así como especias, sobre todo aquellas que se asocian con el otoño, como pimienta, nuez moscada, canela, clavo o jengibre. Sin embargo, el elaborador cervecero tiene margen para hacer la combinación creativa que prefiera. Entre las maltas que normalmente se usan, destacan aquellas que añaden sabores acaramelados, como algunas de tipo Cristal.

Características generales

La densidad inicial y la final, los IBUs, el color y el alcohol dependen del tipo de cerveza base, aunque el alcohol normalmente supera los grados. El color suele ser entre ambarino y cobrizo.

Ejemplos comerciales

Dogfish Head Punkin Ale, Southampton Pumpkin Ale. 


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