Comer con cerveza artesana

Comer con cerveza artesana

 

Este fin de semana te apetece invitar a comer a unos amigos a tu casa. ¿por qué no obsequiarlos con un delicioso viaje por el mundo de la cerveza? Las opciones son infinitas. Seguro que cerca de donde vives existe una tienda donde encontrar lo que necesitas para convertir la cena o la comida en una experiencia irrepetible. Si no, tendrás que planearlo con más tiempo y acercarte a alguna ciudad que cuente con una. En este artículo vamos a proponerte un menú, pero es solo una idea. Siéntete libre de cambiar e incluir todo lo que quieras.

Primer paso: comprar las cervezasA no ser que tus amigos sean belgas o alemanes, la única bebida con alcohol que normalmente beben al comer es vino. Por lo tanto, te irá bien tener en cuenta algunas equivalencias a la hora de planificar la compra aunque no existen normas y el paladar existe para disfrutar las novedades:-Para substituir el vino blanco seco que pueda acompañar a un aperitivo o un plato de pescado, te sugerimos que pruebes las Indian Pale Ale, las Blonde Ale, las Kölsch o la Pilsener alemana.

- Si quieres hacer un plato de carne o cualquier cosa que normalmente iría acompañada de un vino tinto, puedes utilizar una cerveza lámbica, una Red Ale de Flandes o una cerveza trapense.

- Si lo que os gusta es comer con cava, nada mejor que una cerveza blanca hecha con trigo: una witbier o una weisse berlinesa serán perfectas.

- La copa de Brandy del final de la comida puede ser sustituida por una Barleywine o una Old Ale. Y una de oporto puede convertirse en una Imperial Stout o una Porter.

Esto sólo son solo algunas sugerencias. Busca el estilo que más te complazca y, sobretodo, ten en cuenta que tu cena va a ganar muchos puntos si incluyes una cerveza local. Por ejemplo, puedes hacer un pescadito frito con una Maier de Cádiz o una paella acompañada de una Badum de alcachofa. En todo caso, la cerveza artesana local no puede faltar en el menú que prepares.

Segundo paso: el menú

No te compliques la vida como yo he hecho este mediodia. Tenía unos amigos a comer en casa y he querido darles un merecido homenaje...un poco más y les doy un disgusto. Te voy a relatar lo que hecho para que te quedes con los aciertos y no repitas los errores.

Aperitivo: huevos de codorniz con salchichón

Los comí una vez en la Rioja y me encantaron. El montadito es sencillo. Se pasa el salchichon cortado a trocitos por una paella con aceite de oliva. Se reservan. En el aceite que ha adquirido el tono rojo de las especias del salchichón se frien los huevos. Una vez todo hecho, se monta sobre unos trozos de pan y ya está preparado para comer. Como uno de los invitados es vegetariano, el salchichón era vegetal de la marca Redwood: delicioso, no se nota la diferencia...o casi. Nosotros hemos acompañado el aperitivo con una American Pale Ale.

Primero: sopa de cebolla a la cerveza

Ingredientes:

6 cebollas

25 grs de margarina o mantequilla

Aceite de oliva

2 litros de caldo vegetal

Pan tostado

Queso gruyere o emmental

1 cerveza 33 cc

Se cogen 6 cebollas (una por persona). Se cortan finas. Se ponen a cocer lentamente en una olla con aceite y un poco de margarina. Cuando esté bien blanca, se añade pimienta blanca, dos litrosd de caldo de verduras y una cerveza (yo en esta ocasión he utilizado una Leffe Brune pero una Brown Ale también haría una buena combinación. Tranquilo, la combinación suele salir siempre bien y el alcohol desaparece completamente porqué se evapora a los 70 grados. Tienes que dejar que la mezcla se vaya cociendo a fuego lento durante 45 minutos. Unos veiente minutos antes de servir la sopa, pon una rodaja de pan tostado en cada bol y reparte la sopa en cada uno. Cubrelo de queso gruyere y pon los recipientes a gratinar. Si quieres convertirlo en plato único, añade un huevo a cada ración antes de espolvorear el queso. Una lámbica o una cerveza de trigo pueden servir perfectamente para acompañar este delicioso plato.

 

Segundo: mejillones a la belga con patatas fritas

Ingredientes:

3 kgs de mejillones

3 cebollas

3 puerros

4 zanahorias

100 grs de mantequilla o margarina

1 cerveza 33 cc

 

Ya te he dicho que me iba a complicar la vida. Con el primero o el segundo de plato único vas sobrado. Pero bueno, digamos que es una ocasión especial y te quieres quedar con el personal con el plato estrella del país de la cerveza. Pues a currar como un belga! Si no es plato único, calcula 500 gramos por persona, serán suficientes. Pongamos que somos 6 personas. Vas a tener que limpiarlos a conciencia con un estropajo de acero inoxidable. Pues nada, ponte tranquilito y a rascar durante una horita. Cuando estén limpias, se ponen en una cacerola. Se añade 100 grs de mantequilla o margarina y se cuece a fuego lento con todas las verduras picadas. Hay quien dice que no hace falta añadir ningún líquido para cocerlas, pero yo les he puesto una Orval. Deliciosas.

Para hacer las patatas: pelarlas, pasarlas por agua y cortarlas a lo largo. Una vez cortadas, no volver a pasarlas por agua para que no pierdan el almidón que desprenden al cortarlas. Calentar aceite de girasol y añadir las patatas. Pasados unos cuatro o cinco minutos, bajar el fuego al mínimo. Al cabo de unos 20 minutos, elevar otra vez el fuego a máxima potencia y sacar las patatas al verlas doradas. Ya veras cómo están deliciosas, no como esa cosa congelada deleznable que sirven en tantos restaurantes, incluidos los belgas. Las patatas congeladas son una auténtica plaga por eso no dejes de quejarte cuando te las sirvan, sea aquí o en Bélgica.

Para acompañarlas, pues tu mismo, nosotros hemos bebido cerveza de trigo. Es de baja graduación y le pega mucho a este plato.

Postre:

Con todo lo que has currado, olvidate de cocinar un postre. Sorprende a tus amistades con una Russian Imperial Stout o una Porter. Se pueden servir tranquilamente como un postre y hasta como sustitutas del café. De hecho, juega con tus amigos a ver qué encuentran en ellas: regaliz, chocolate, café...

Buen provecho!