Consejos para embotellar en casa

Consejos para embotellar en casa

Embotellar cerveza puede ser tedioso y es por eso que muchos de nosotros eventualmente preferimos embarrilar a embotellar. Los cerveceros caseros dicen que el embotellado es su parte menos favorita del proceso de elaboración de la cerveza. Para ayudar a aliviar el dolor, esta semana presentamos 10 consejos sobre cómo embotellar cerveza casera.

1. Inspeccionad las botellas antes de usar: comprobad cada botella sosteniéndola a contraluz y mirando directamente hacia abajo de la botella. Éstas tienden a astillarse y a romperse alrededor de la boca o en el fondo de la botella y también acostumbran a acumular moho y otros desechos en la parte inferior. Hace falta desechar las botellas defectuosas para evitar que exploten. Elegid botellas de buena calidad.

2. Quitad las etiquetas con amoníaco: si se elige reutilizar botellas recicladas, es recomendable mantenerlas en remojo durante una noche en una solución de agua y amoníaco. Después, frotad suavemente las etiquetas con las manos. Aseguraos de usar guantes de goma y trabajad en un área bien ventilada ya que el gas de amoníaco puede ser peligroso.

3. Utilizad cualquier utensilio para limpiar botellas: un adaptador para grifo, un lavabotellas a presión o el típico cepillo de espiral (podéis encontrarlos en nuestra tienda online): las botellas usadas frecuentemente tienen moho en el fondo. El adaptador es un dispositivo que se atornilla en el extremo de su grifo y tiene una válvula que se activa cuando se presiona con la botella. El lavabotellas a presión funciona de una forma muy similar. Para sedimentos difíciles, el cepillo de botella pequeño eliminará el resto. Desinfecte sus botellas en una solución desinfectante de alta calidad antes de embotellarlas.

4. No se debe embotellar directamente desde el fermentador: sacad la cerveza del fermentador y colocadla en un cubo de trasvase de forma temporal para hacer el priming o carbonatar. Hay que hacerlo procurando minimizar al máximo las salpicaduras, ya que el aire puede oxidar fácilmente la cerveza terminada, tal como indicamos en este artículo. Hacer el priming en un cubo de trasvase ayudará a reducir la cantidad de sedimentos en las botellas terminadas y también asegurará que el azúcar dextrosa se mezcle uniformemente con la cerveza.

5. Usad agentes de dilución antes del embotellado: los agentes de retención ayudan a aclarar la cerveza y a reducir el sedimento en las botellas terminadas, pero deben agregarse mucho antes del embotellamiento. Las adiciones de gelatina y policloruro deben agregarse después de la fermentación activa, pero 5-7 días antes del embotellado para darles tiempo de asentar la mayor cantidad posible de levadura y proteínas de la cerveza terminada.

6. Pesad la dextrosa: evitad el hábito de simplemente agregar 3/4 de taza de dextrosa a la cerveza. Los azúcares varían ampliamente en densidad, por lo que una taza de dextrosa puede no ser igual a otra. Calculad el peso del azúcar necesario para el nivel de carbonatación que buscáis, utilizando la aplicación de BeerSmith o una calculadora online y luego pesad el azúcar o el DME antes de agregarlo.

7. Comprad una buena chapadora: si alguna vez habéis usado una chapadora de botellas barata, entonces comprenderéis lo importante que es este consejo. Hay muchos estilos de chapas diferentes, y todas pueden funcionar bien.

8. ¿Chapas de botellas que absorben oxígeno o no? Las tapas de botellas que absorben oxígeno son un artículo popular, pero ¿realmente se necesitan? A menos que planeéis almacenar la cerveza por un período prolongado (un año o más), la respuesta es que no, no hacen falta. El oxígeno en el espacio superior de la botella durante el embotellado se consume en parte por la fermentación de la dextrosa. Además, el CO2 se produce durante la fermentación ayuda a proteger la cerveza.

9. Llenad las botellas hasta bien arriba: las botellas necesitan la cantidad correcta de espacio (aire) en la parte superior de la botella para la carbonatación y la presión adecuada. Si utilizais varillas, generalmente podéis llenar las botellas hasta arriba antes de quitarlas. Esto debería dejar aproximadamente entre 1 " a 1-1 / 2" de espacio libre en el cuello de la botella que funcionará para carbonatar la cerveza.

10. Almacenad las botellas correctamente: después de tapar las botellas, guardadlas a la temperatura de fermentación durante al menos dos semanas para permitir la fermentación adecuada de la dextrosa para la carbonatación. Después de eso, guardad la cerveza en un lugar fresco lejos de la luz. Si deseáis limpiar la cerveza más rápidamente, considerad hacer un laagering (almacenamiento en frío) de la cerveza en la nevera. Después del uso, enjuagad las botellas y guárdadlas boca abajo para que sea fácil limpiarlas la próxima vez.

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