Homebrewer: ¿preparado para competir?

Homebrewer: ¿preparado para competir?

¿Tus amigos flipan con tus IPAS? ¿El vecino te ha pedido que le regales más botellas? ¿Tu abuela lloró de emoción al probar tu última Barley Wine? Quizás ha llegado el momento de participar en un concurso de homebrewers. ¿Por qué no? Si ganas, perfecto. Y si no, habrás pasado unas horas con la mejor gente y el mejor ambiente del mundo. En todo caso, el reto puede servir para exigirte más como homebrewer y mejorar tu talento. Conocer como funcionan esos concursos en Estados Unidos donde hace décadas que se realizan puede ayudarte a mejorar tus puntuaciones o darte ideas para montar tu propia competición.

Los ganadores de la National Homebrew Competition del 2011 celebrandolo. 

Aquí estamos empezando, pero en América del Norte cada año se celebran más de 200 competiciones de homebrewing con miles de participantes a nivel local, estatal y nacional. La National Homebrewer Competition (NHC) en sus 34 años de existencia ha valorado 95.319 cervezas caseras! Los jueces se forman mediante un programa certificado por la Homebrewers Association (AHA) y la Home Wine and Beer Trade Association. Además, la AHA establece unas mismas reglas unificadas para todos los concursos.

Normalmente las competiciones están esponsorizadas por clubs de homebrewers y/o por tiendas de productos para la fabricación casera de cerveza. Ellos también se ocupan de los premios, el lugar donde se va a realizar el evento y de contactar con los jueces que normalmente no son remunerados. Los participantes, en cambio en la NHC pagan 17 dólares por cada cerveza participante.

Los jueces en plena tarea.

El sistema de valoración estándar es de 50 puntos. El aroma puntúa entre 0 y 12; la apariencia, de 0 a 3; el sabor, de 0 a 20; el cuerpo, de 0 a 5. Cada cerveza es analizada por un mínimo de dos jueces que no conocen la identidad de los participantes. Si un juez no conoce un estilo, no lo valora. En los concursos oficiales, es bastante común utilizar una cerveza de calibración de cada estilo para poner las bases de puntuación. Además, los jueces deben tener a mano agua y algo para limpiar el paladar entre cerveza y cerveza como pan o galletas sin sal. El director de la competición analiza las puntuaciones de los jueces, anuncia la media de puntuación y recuerda que jueces puntuaron más alto o más bajo para poder nivelar sus puntuaciones con el resto. El margen de diferencia a la hora de puntuar una cerveza no puede ser superior a 5 puntos. Si hay mayor diferencia, quiere decir que uno o los dos jueces desconocen ese estilo.

Las hojas dónde se marcan las puntuaciones acaban siendo entregadas a los homebrewers para que puedan valorar la puntuación que han recibido. Las cervezas mejor puntuadas pasan a una segunda ronda donde los jueces con más experiencia escogen las mejores de cada categoría por eliminación, sin usar ya los puntos. Así, al final, quedan solo 3, 4 o 5 cervezas que son las ganadoras del certamen. ¿Qué, te animas?

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