Immortèla, la cerveza aranesa

Immortèla, la cerveza aranesa

Un buen día Tònho salió en bicicleta desde El Valle de Arán hasta Estambul. Ahí es nada! Al pasar por Italia descubrió la pasión de ese país por la cerveza artesana y decidió que a su vuelta iba a fabricar cerveza aranesa: Immortèla. Su amigo Isaac se encontraba en el paro y se apuntó a la aventura. Immortèla es el nombre de la flor de nieve, Edelweiss...una flor que crece a más de 2000 metros de altitud y que está en peligro de extinción. La cerveza que lleva su nombre, en cambio, una Scottish Ale de 5’4 grados fabricada con el agua del valle en un pueblecito de 60 habitantes a 1050 metros de altitud, va camino de afianzarse en el mercado. 

-¿Con qué máquina fabricáis y desde cuándo?

Empezamos como homebrewers hace cinco años. Actualmente usamos una máquina de 200 litros. La máquina la compramos a finales del 2011 y funciona bien, pero estás limitado en densidad, en kilos de malta que puedes poner.

-¿Tenéis previsto ampliar? ¿como va el negocio?

-Va bien. Bueno, va bien, da para pagar, pero cuesta: nosotros lo hacemos todo: producción, distribución, promoción...En el valle tenemos muchos sitios de venta y durante la temporada alta sale bastante. Pero en temporada baja aquí no hay nadie. Ahora buscamos un pequeño distribuidor que nos pueda dar salida cada mes. Nos gustaría ampliar a 500 o 1000 litros, pero calculo todavía estaremos así un par de años.

 

-Define vuestra cerveza.

-Immortéla es del color del bronce. Tiene un toque afrutado al final. El sabor es un poco dulce porqué tiene pocos ibus, entre 27 y 28. El retro gusto para mi te llena la boca, te dan ganas de volver a beber más.

-¿Alguna cerveza en mente?

-Tenemos previsto fabricar una summer ale para este verano y ahora precisamente estaba haciendo una elaboración de prueba. Hicimos las primeras pruebas con una levadura que ha resultado ser muy delicada y ahora estoy testeando otra.

-¿Cuántos litros estás fabricando?

-Las pruebas las hacemos con una máquina de 20 litros.

-¿Cuál es vuestra cerveza de cabecera?

-No te podría decir una. Me gustan muchas belgas. No sé, Hoegarden, Chimay, la Rústica Bufona de Tarragona, la Socarrada de Valencia... He oído hablar bien de otras pero todavía no he tenido tiempo de probarlas. Nosotros hacemos cerveza a base de insistir, de mucho trabajo, de probar, de apuntar todo lo que hacemos al dedillo...creo que conseguimos hacer una cerveza que está buena.

-Las cervezas artesanas de aquí...

-Las noto muy lupulizadas. Y el lúpulo es solo un ingrediente. Creo que, en general, falta equilibrar un poco. Para mi gusto, claro. He probado algunas que me han asombrado por su calidad, aunque también me he encontrado con otras que no he podido terminar.

-Yo también he tirado alguna.

-Por eso te digo. A mi ya me gustaría que estuviesen todas buenas porqué eso es publicidad. La gente lo que ve en la etiqueta es “cerveza artesana”. Si prueba tres y no le gustan, la cuarta te dirá “no, no, es igual”, sea Immortèla o cualquier otra. Es algo que indirectamente también nos perjudica.

-Entre todos tendríamos que cuidar más el mercado.

-Yo lo que veo es que hay gente que no mira ni tiempos, ni realizan la maduración a una temperatura constante...entonces es imposible. Una vez te saldrá el producto bien, otro regular y otro mal.

-¿Conoces gente que fabrica así y que después pone esa cerveza en el mercado?

-Si, he visto alguno. Yo no lo haría. Tampoco veo bien que abra una empresa, diga que hace cerveza artesana y que no la produzcan ellos. Se lo hacen fábricas grandes que ya tienen una producción importante en el mercado con sus marcas. Si ese señor tiene un problema o algún cliente le dice algo, seguro que no va a tener ni idea de lo que pasa. A un señor que ha hecho cuatro elaboraciones con una máquina de 50 litros yo no le dejo una fábrica de 1000 litros que vale un dineral. Por lo tanto, la cerveza no la va a hacer él. No es lógico. En realidad te están haciendo la cerveza y tú la etiquetas. Para mi gusto, esto tendría que estar regulado. La persona que te va a hacer la cerveza no va a poner el mismo empeño para él que para otro.

-Para hacer cerveza hay que quererla.

-Cada cerveza artesana vale 3 euros. Yo porqué soy productor y puedo entender que te hayas equivocado. Pero un señor que no tiene ni idea de esto, prueba una que tiene que tirar, y claro, él no tiene ninguna culpa. Hay que vigilar un montón de parámetros que tienes que cuadrar para que al cliente le llegue a las manos un buen producto. No es tan fácil. El gas tiene que ser uniforme, tiene que salirte bien, que no mueva en exceso la levadura, que no haga geiser...

-Geiser, eso a mi también me ha pasado (con una de aquí y un par de fuera): abres la botella y como si alguien hubiese puesto mentos allí dentro. ¿Por qué pasa?

-O exceso de levadura o de azúcar o tal vez el viaje. Si la levadura ha comido demasiado azúcar, hace mucho gas. En la cerveza artesana se hace el gas de manera natural -por eso no se filtran-, normalmente con un poco de almíbar. A veces pasa que la cerveza no tiene azúcar suficiente para poder producir el gas. Si te pasas, puedes encontrarte con el geiser.

-¿Si pasa esto nos tendrían que devolver los 3 euros?

-Igual sí. No sé, si no pasa mucho y te la puedes beber. Pero a mi me ha pasado con alguna que la abres y no para. En alguna ocasión hasta puede llegar a saltar el tapón sin necesidad de abrirla. Si sale mal, como fabricante, no tienes que tener problema para tirar la producción. En una ocasión tuvimos que tirar 2000 botellas. Una lástima, pero si la cerveza no tiene el gas que toca o cualquier otro defecto, no tiene que llegar al mercado.

-Por lo que veo, el futuro del sector de la cerveza artesana también depende de la máxima ecologista: “Piensa globalmente, actúa localmente”