La cerveza del frío

La cerveza del frío

Es una época del año especial, ya pasó el mejor 2013 que viviremos nunca, fiesta, familia y amigos, algún que otro regalo que no sabemos dónde poner, mantas y un buen libro o una buena película o serie y… ¡cerveza de temporada! ¿Qué más se puede pedir?

Bueno tal vez más, mejor y sobretodo cerveza local veraz, pero tranquilos que las hay. ¡Sólo es cuestión de distinguir bien!

La cerveza de invierno puede tratarse de  la cerveza de temporada con más tradición y registros. Existe una extensa historia de estas elaboraciones en EEUU, Reino Unido y Bélgica sobretodo. Cada una tiene sus particularidades, pero también comparten algunas características.

 

Las cervezas inglesas de invierno también llamadas “calentadores” (Winter Warmers), tienden a ser oscuras, con mucho cuerpo y más alcohólicas que la media (>5,5º). Rara vez están condimentadas.

Suele predominar el carácter maltoso con un final dulzón, y con recuerdos de higo, melaza, toffee, caramelo, pasas…  Son cervezas para degustar sorbo a sorbo.

 Las americanas generalmente suelen ser cervezas también torrefactas pero mucho más especiadas. En éste caso los sospechosos habituales son especias como la canela, la ginebra, el sirope… Estos sabores pueden recordar a recetas navideñas como las galletas de jengibre, aunque las especias no deben de abrumar los demás ingredientes.

  

 En Bélgica también existe esta tradición y a las cervezas de temporada invernal se las llama Bière de Noël (Navidad) o d’Hiver (Invierno) y son de interpretación más libre (no se basan en ningún estilo en concreto). ¡Y no nos extraña…! Con la de estilos calentitos que tienen para disfrutar (Tripel, Quadrupel, Flamish red…) la verdad es que dan un poco de envidia de encontrar este registro de cervezas nacionales (sic). Las cervezas de invierno belgas pueden ser también especiadas, aunque no suelen destacar tanto como en las americanas. Un ingrediente bastante común parece ser la piel de naranja.

 

 El uso de especias tiene sus fans y sus detractores, como es de esperar, pero el consenso general es que éstas deben ser complementarias a la cerveza; no dominantes, y sólo en ocasiones justificadas deben ser las protagonistas. El invierno es una buena justificación para darle este protagonismo a las especias.

En el registro del BCJP (Beer Judge Certification Program), de más de 1.000 registros ganadores sólo 8 cervezas corresponden al estilo Christmas Ale, y solamente 4 de ellas se presentaron en certámenes invierno, lo que demuestra que éstas tienen una buena aceptación el resto del año también.

Así las cervezas de invierno se demuestran una gran opción no sólo para tomar cuando hace frio sino también para dejarlas madurar y disfrutarlas con temperaturas más cálidas. ¡Agarrad todas las que podáis y dejarlas reposar (si es que resistís la tentación)! Os lo agradecerán; son cervezas en la que los lúpulos son actores secundarios y donde la malta y las especies tienen más importancia y evolucionan muy bien. ¡Que mejor para empezar el 2014!