La Psicologia de los Vasos

La Psicologia de los Vasos

VASOS: RECTOS, BAJOS Y ANCHOS

Bares, restaurantes y consumidores en general deberían conocer el reciente estudio publicado por la Universidad de Bristol, Reino Unido, en el que descubrimos que la forma y el tamaño sí importan. Y no penséis mal! Se trata de un estudio sobre el consumo de bebidas según su vaso.

Y es que tras monitorizar disimuladamente a gente en bares, tras hacerles ver un pequeño cortometraje y responder unas preguntitas se han obtenido curiosos resultados. Durante el estudio se servían cervezas por igual en vasos rectos o en vasos curvados. El estudio concluye que las personas servidas en vaso recto tardaban hasta un 60% más de tiempo que las personas servidas en vaso curvado. Mientras unos tardaban 12 minutos, los otros terminaban su vaso en tan solo 7 minutos. Según parece, esto es debido a la dificultad de calcular el punto medio del vaso curvado. Bebemos a una velocidad u otra según nuestra percepción de la mitad del vaso. Por eso mismo, en dicho estudio, se sirvieron también vasos medio llenos. En esos casos la velocidad de consumición era mucho más parecida.

 

 

Una curiosidad del estudio es que cuando consumimos refrescos no nos afecta la forma del vaso, siempre se consumen a la misma velocidad y es igual de rápido que la cerveza en vaso recto.

El estudio también se realizó con zumo y vasos altos y bajos. Y sorpresa! La gente tomaba más zumo en el vaso bajo y ancho que en el alto y estrecho. Esta conducta era muy exagerada en los niños, que tomaron hasta un 74% más, mientras que en los adultos se aumentaba un 19%.

El resultado anterior se debía a la dificultad de calcular el termino medio debido a la curvatura del vaso. En este interfiere la “ilusión vertical-horizontal”: tendencia humana para focalizarse en la altura en lugar de la anchura. Según Brian Wansink, uno de los autores del estudio: “cuando servíamos los vasos, la gente decía tener suficiente según la altura del volumen, sin tener en cuenta cuan ancho era el vaso”.

Las otras víctimas del estudio fueron los profesionales de la hostelería. Se les hizo una variación de la prueba del zumo, pero con licores. La mayoría de ellos llegaron a servir hasta un 27% más en el vaso bajo y ancho que en el largo y estrecho. Al parecer la “ilusión vertical-horizontal” afecta por igual licores que zumos, así que suponemos que también debe afectar a la cerveza. Ya sabéis! A pedir siempre en vaso bajo y ancho: os servirán más!

 

 

 

 

 

Autor: Carles Mayol Ricart