¿Sabes que la cervecería más antigua de Europa está en Barcelona?

¿Sabes que la cervecería más antigua de Europa está en Barcelona?

Hemos salido de Barcelona hace 20 minutos. Tras pasar por una de las carreteras más peligrosas de Catalunya y haber sobrevivido, llegamos a Begues. Buscamos las indicaciones para ir a la Masia de Can Sadurní. Aparcamos y nos adentramos en un pinar por una cuesta empinada. A tan solo 150 metros hallamos la terraza que habitaron los primeros fabricantes de cerveza de Europa. Allí nos espera Manuel Edo, prehistoriador y arqueólogo que empezó a excavar en la cueva de Can Sadurní en el año 1978. En esos 35 años, Edo y su equipo han hecho un viaje de más de 6400 años. Capa a capa, hallazgo tras hallazgo, han ido dibujando la historia de los primeros pobladores de este rincón del planeta. Hablamos con él de todo ello y de las sorpresas que todavía aguardan en esa cavidad que, más que una gruta, es una máquina del tiempo donde se ha encontrado la cerveza europea primigenea.

Entrada de la cueva donde se han descubierto los restos de cerveza más antiguos de Europa

Entrada de la cueva actualmente


-Cada vez que cambian de capa colocan un papel con la fecha y ya van por el 6400.

 -En términos técnicos  se llama una estratigrafía y baja un poco más allá del 6400. En ese rincón hay una porción en la que siempre vamos más avanzados que en el resto. Son cuadros de prueba donde intentamos conocer qué nos encontraremos antes de realizar la excavación en toda la superficie de la cueva. Allí hemos bajado hasta 10500 años.


Las excavaciones podrían llegar a descubrir restos de hace 200.000 años

Estas capas se han formado básicamente de tres maneras. O bien con el agua y el viento: cuando llueve mucho, el agua entra siguiendo la pendiente de la colina y arrastra arcilla y sedimentos. Entonces, el agua va filtrando hacia abajo, pero el sedimento se queda. Esto provoca que se vaya llenando de tierra. Una segunda manera es el desprendimiento. Trozos de techo que caen dentro de la cueva. Y existe una tercera manera de crear sedimento que es la que hacemos los propios hombres. El señor Sadurní Vandrell, que era el dueño de la masía de Can Sadurní, cuando encontró la cueva deicidió plantar champiñones: llevó estiércol, llevó material para esta plantación funciones y plantó los champiñones, haciendo crecer el sedimento de la cueva. Ésa es la primera capa que encontramos aquí.

-Alguien más la ha utilizado para ganarse la vida?

-A un metro y medio de donde empezamos hay dos capas de piedra de la época romana. En realidad son piedras colocadas para hacer un piso para que los animales pudieran estar aquí encerrados y estabulados.

Manuel me señala las paredes de el establo o la altura donde se encontraban los champiñones como si llevara puestas unas gafas de visión virtual que le permitieran ver en cada época como había sido aquel espacio. Estoy seguro de que también ve las personas, vestidas de cada época y que, incluso, escucha sus palabras. Los conoce a todos porque ha compartido con ellos miles de horas en este lugar donde su equipo halla y estira los hilos de la historia. En estos momentos lo que más llama la atención son una tríada de esqueletos. Uno de ellos tiene una jarra.

-En el neolítico enterraban a la gente así?

-Al Sur de Francia es posible que hayan encontrado enterramientos similares, pero los propios autores no lo han descrito. Los primeros inhumadores de esta comunidad neolítica ponen un muerto tras otro siguiendo la sección de la cueva. ¿Te fijas que están depositados en posición fetal?. Para mantener esta posición los tenían que atar. Porque a un muerto, cuando pasan unas horas, todos los tendones se le tensan y tiende a quedarse recto estirado por el rigor mortis. Esto generalmente se atribuye a un tipo de creencia religiosa en el que la tierra, la naturaleza es la diosa a la que se adora. Parece que nos estén diciendo que si nosotros en el vientre de la madre estamos en posición fetal, cuando volvemos a la naturaleza debemos volver en la misma posición en la que nos gestaron.

Esqueletos humanos de 6400 años de antigüedad, inhumados según un modelo funerario desconocido en la Península Ibérica

-¿Cómo sabían la postura en la que vivían dentro del vientre de la madre?

De los cuatro muertos enterrados aquí, dos son infantiles -uno de 4 o 5 años y el otro de 3 o 4 años-, un segundo de 7 u 8 años y el último es un adulto de 50 años. Esta es la prorporció de mortandad: tres niños por un adulto. Hay mucha mortalidad infantil y preparto. Seguramente hay muchas madres muertas que se encuentran en los enterramientos y que les daban conocimientos sobre este hecho.

En este caso, los cuerpos inhumados se conservaron perfectamente porque encima cayeron piedras que los protegieron de las fuertes entradas de agua con tierra que durante siglos han ido entrando en la cueva en época de grandes lluvias. Así, encontramos algunos de los esqueletos intactos, tal y como los habían depositado.

-¿Han encontrado otros restos que den más detalles sobre los ritos funerarios de aquella época?

-Hemos encontrado los restos de carbón y tizones de un fuego. Creemos que se depositaba al muerto y la familia y los amigos se reunían alrededor de un fuego y velaban al difunto. Hace 60, 70 años no había tanatorios en los pueblos y todo esto se hacía en casa. Tenían el muerto en la cama y entonces recibían a la familia y los amigos y se hacían grandes cenas y grandes comidas. Era una comida inusualmente buena. Se hacía una gran fiesta para velar al muerto y hacer su traspaso a la nueva vida, la vida eterna en el caso de los cristianos.

-¿Los restos de la primera cerveza europea podrían formar parte de este ritual?

-Efectivamente. La jarra que encontramos con restos de elaboración de cerveza fue hallada junto a uno de estos cuerpos inhumados. No es una práctica inusual. La mayoría de jarras con restos de fermentación de cerveza se han encontrado en depósitos funerarios. Es el caso de la cerveza de Soria del final del Neolítico, principios de la edad del cobre. Seguramente era bastante habitual que se enterrara a la gente con cerveza y que se la hubieran bebido la mayoría de los asistentes a la vela. Los restos de comida encontrados junto al cadáver también debían formar parte del ritual, comida que se compartieron los vivos y el muerto. Es el último almuerzo o cena y se le da al muerto para que pueda ir a la nueva vida provisto. La jarra que hemos descubierto ahora también la analizaremos para ver si tiene restos o no de fermentación de cerveza. Lo más probable es que también los tenga.

Vasija donde se encontraron los restos de cerveza más antiguos de Europa, hace 6.300 años en Begues

La vasija donde se encontraron los restos de cerveza

-¿Habéis encontrado otros vestigios relacionados con la cerveza?

-Tenemos más datos. Hemos encontrado un yunque de molino y una mano de molino que, al ser observadas pormicroscopio, se observan restos de polvo de para qué fueron usadas. Y en ellas hemos detectado restos de malta. La malta -la cebada una vez germinada, tostada y molida- es esencial ya que con ella se hace el mosto que luego se convierte en cerveza. Además en el exterior también encontramos unos silos de cebada. Por tanto, tenemos tres elementos que confirman que aquí se fabrico cerveza: los silos nos dicen que se cultivaba cebada y que esta era almacenada; además, tal como funciona el silo, conocían el secreto por el que germina la cebada. Por la mano de molino y el yunque de molino hallados, sabemos que este cebada malteada se ha tostado y se ha molido: ya tenemos la base para hacer cerveza.  Finalmente, con el hallazgo de la jarra confirmamos que este jugo de cebada ha fermentado y se ha convertido en cerveza hace, por lo menos, 6400 años. Este es el lugar de Europa más antiguo en el que se ha encontrado. Pero eso no quiere decir que no haya otras excavaciones arqueológicas con dataciones más antiguas. Un día u otro se encontrarán. Pero hoy por hoy es la cerveza más antigua del continente.

-Dónde están los restos de cerveza más antiguas del mundo?

-Estan en Egipto, China y Mesopotamia. Estamos hablando de 5000-6000 Antes de Cristo. Los restos que hemos encontrado aquí son de 4300-4400 años antes de Cristo. La cerveza ahora la vemos como un refresco. Pero en la antigüedad era considerada un alimento, un caldo más que una bebida. Incluso en la Edad Media a los trabajadores se les paga con cerveza y pan. Con alimentos.

Manuel Edo en la cueva donde se halló la primera cerveza europea.

-Cuando incluso los niños bebían cerveza ...

-En Egipto se guardan representaciones de esa época en las que se representan recipientes típicos de cerveza donde los niños están bebiendo cerveza con pajita. Todas las semillas, toda la parte de malta flotaba en la parte de arriba y con las cañas buscaban la parte interior donde el líquido estaba limpio. No estaba filtrada.

- ¿Hasta cuándo llegará en su excavación?

-Hemos llegado a hace 6400 años. Tenemos una cata que llega a 10.500, el final del paleolítico. Aquí puede haber todavía 15 metros de sedimento. Podemos llegar al paleolítico superior, el medio y, por tanto, a la época neandhertal. Una cosa está clara, a 500 metros de aquí existen materiales del paleolítico medio, del hombre de neandhertal. En Sitges tenemos una mandíbula y un par de dientes de 3 neandhertales. Por lo tanto, debemos suponer que en una cueva tan importante como esta a nivel estratigráfico también los vamos a encontrar o, al menos, los materiales derivados de su acción. Estamos hablando posiblemente de 200.000 años. Los Neandhertal poblaron la tierra desde el 250000 hasta hace 30.000-40.000 años. Para llegar a este nivel podemos tardar más de 30 años. Dudo que yo lo vea porque en estos momentos vamos muy lentos por el tema económico.

El periodista cervecero Miquel Piris y Manuel Edo presentando la primera cerveza europea en el Museo Marítimo de Barcelona

-¿Falta dinero para continuar la investigación?

-En 15 días de campaña de verano estamos sacando entre 30.000 y 40.000 piezas. Esto significa tener que trabajar en un año 40.000 piezas con voluntarios que no reciben ninguna compensación económica. Cualquier acción que representara incrementar esto debería ser pagada y estaríamos hablando de tener 15 o 20 personas a sueldo analizando constantemente el material encontrado. El presupuesto sería muy elevado. En estos momentos sólo hay un yacimiento en toda España que trabaje de esta manera: Atapuerca. Cuando ganó el príncipe Asturias empezó a tener capacidad económica para poder trabajar durante todo el año. No es lo mismo eso que sólo poder trabajar en el tiempo libre porqué la gente debe dedicarse a otras cosas para poder vivir.

Tal vez deberán pasar 40 años para terminar de analizar todas las capas que alberga este yacimiento. Quizás entonces, cuando todo el material esté fuera, seremos conscientes de la importancia que tiene la cueva de Can Sadurní en la construcción de la prehistoria de la Península Ibérica y de Europa. Seguir la evolución de los hallazgos será realmente emocionante y poder contribuir desde Cerveza Artesana en que se vaya acumulando nuevo conocimiento sobre la cerveza y nuestros antepasados, un auténtico privilegio.

 

Con el asesoramiento de Manuel Edo nos hemos atrevido a recrear una de las inhumaciones que el describe en esta entrevista.


El agua de después de la vida

Ammal ha enmudecido. Sus ojos y su garganta se han secado. Ya no le quedan lágrimas ni gritos desgarrados. Permanece sentada en la entrada de la cueva envuelta por los brazos de su hermana. Tan siquiera unas horas antes, ella también abrazaba a su hijo, Janual. Pero ahora yace ante la entrada de la cueva sin risas, sin aliento, sin vida. Había dejado de ser un niño sin dar tiempo a Ammal para entender que ya no quería sus largos abrazos, sus mimos. Pronto habría ido a cazar solo. Con su padre habría aprendido a cortar silex para hacer una hoz o cuchillos. Y le habría enseñado a moler el grano. Y juntos habrían bebido agua de pan. Janual había iniciado el camino hacia la adolescencia, pero el viaje se había interrumpido casi antes de su inicio.  

El brujo de la tribu habla y la comitiva comienza a caminar hacia el interior de la cavidad. Lorna ayuda a Ammal a incorporarse y, con la cabeza escondida en su pecho, entran en la cueva donde le espera su compañero, Tobas, y el resto de familiares masculinos de Janual. Sobre la gran piedra descansan cuatro corderos asados y 8 jarras llenas de agua de pan. En el suelo, una tela de lino espera el cadáver de Janual junto a unas cuerdas trenzadas con palmito.  Janual dormiría eternamente junto a su hermano, Oraan, al que la diosa naturaleza se llevo con tan sólo tres años enviándole el mal de las fiebres. Muchos niños de la tribu habían muerto por esa enfermedad y ni el brujo de la comunidad ni nadie de las tribus más cercanas sabía cómo detenerla. A Janual se lo había llevado el mismo mal pero con un origen más claro: durante días la había atormentado un terrible dolor de muelas y no lo había superado. De nada sirvió extraérselo, ni los conjuros del brujo, ni tampoco sus brebajes de cardo y romero.

Tres mujeres de la familia comienzan a atar a Janual en posición fetal, en la misma postura en la que durante muchos meses Ammal lo acogió en su vientre. De la misma manera que la diosa naturaleza le había enviado a sus brazos, ahora se lo arrancaba. A continuación, las mujeres lo cubren con la tela de lino. Al terminar, el brujo coge los trozos de carne y los levanta hacia la luz del sol que entra en la estancia por la amplia entrada de la cavidad. Entonces inicia un canto con voz grave, un canto triste que es seguido por el resto de la tribu. Acompañado por estas voces, deja los dos trozos de carne asada junto a la cabeza de Janual mientras recita una oración ancestral deseándole buena ventura en el gran viaje. Entonces se dirige de nuevo hacia la gran piedra y coge una de las jarras llenas de ese líquido oscuro y dulce para ofrecerlo al padre de Janual para que beba. Llega el turno de Ammal que apenas moja sus labios en el líquido. El brujo vuelve a acercarse al cuerpo de Janual y deja la jarra medio llena al final de la envoltura donde permanecerá para siempre al joven. El cántico termina.

En silencio, se sientan arremolinados en torno al fuego que arde en el interior de la cueva y que los conecta con sus ancestros. Como han hecho durante generaciones, siguiendo el orden del brujo de la tribu, comienzan a comer en silencio. Las jarras de agua de pan pasan de mano en mano. Grandes y pequeños beben. Poco a poco, el brebaje preparado con romero y bayas de madroño empieza a embriagarlos y se llegan las primeras bromas. Primero en susurros y más tarde, con las primeras risas, las salidas de los asistentes van subiendo de tono y volumen. Los padres de Janual permanecen ausentes, pero no pueden evitar sentirse un poco mejor ante las muestras de afecto que reciben continuamente de unos y otros. La noche de vela y celebración será larga. Sin darse cuenta, rinden homenaje a la muerte ya la vida a la vez. Y el agua de pan, lo que más tarde sería llamada cerveza, les da fuerzas para enfrentarse a su misterio.