Refrescos artesanos en una cervecería artesana

Refrescos artesanos en una cervecería artesana

En Abirradero, a menudo nos preguntan porque no servimos refrescos comerciales. Es muy buena pregunta y nos encanta que nos la hagan: nos sirve para contaros algo que va un poquito más allá de la cerveza. Nos sirve para contaros un poco cuál es la auténtica filosofía de Abirradero. 

Debemos comer mejor. Consumir mejor. No queremos contribuir con las empresas que para vender más están dispuestas a todo. Sería un poco incoherente apostar por la cerveza artesana, de calidad, hecha con mimo… pero con los refrescos apostar por los industriales. No tendría ningún sentido. 

En Abirradero, a parte de nuestras amadas cervezas artesanas, os ofrecemos zumos, refrescos naturales y agua.

En Abirradero tenemos zumos naturales. ¡Nada de a base de concentrados! Naturales, con pulpa, con vitaminas y todas sus propiedades. Solo a base de fruta triturada. ¿Cuál te apetece? Vegetal, de manzana, mango y naranja, manzana y frutos del bosque.

También os ofrecemos refrescos naturales elaboradas por nosotros mismos en el Instituto de la Cerveza Artesana. Tenemos “Mojito Menta” (a base de limón y menta) y “Ginger” (a base de jengibre).

Y claro está: agua. El agua que os servimos en Abirradero está tratada por nosotros mismos. La desclorificamos y la descalcificamos. No queremos contribuir en el gasto energético que supone la elaboración de envases, el embotellado y el transporte de ella. Además no os la cobraremos, el agua debería tener un acceso más fácil.

Y si lo que queréis es llevaros las mejores cervezas artesanas a casa de una forma más sostenible: tenemos growlers. Nuestros growlers son de un litro y hechos de vidrio. Puedes rellenarlo con cualquiera de nuestros 40 tiradores. ¡Una vez bebida la cerveza, puedes volver para que te lo rellenemos y darle una larga vida al precioso envase!

Abirradero no es solo un brewpub. Abirradero no es una cervecería artesana de Barcelona. A través de él queremos impregnaros de nuestra manera de ver las cosas. Entre tanto ruido, consumismo despreocupado y contaminación sin precedentes sabemos que no podemos parar el mundo y bajarnos de él. Pero sabemos que podemos hacer pequeños pasos para que el camino se empiece a andar entre todos.  ¿Te apuntas a la idea de consumir mejor?